Una verdad punzante

No sé cómo se me ocurrió participar en ese juego de la verdad pensando que no tenía secretos incómodos o que en el momento oportuno podría maquillar mi respuesta. Si me hubiese interrogado por el hombre de mis sueños, una adorable sonrisa habría contestado “tú, amor”. Pero no fue así. El cuchillo del solomillo me señalaba indeciso a mí y a mi bolso.

—5479, BBVA.

Publicado por Elmiro Higgs

Escribo minirrelatos y otras cosas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: