Breve apunte para un salvavidas digital

¡Sígame amigo! Sin duda tengo el mejor contenido de la comunidad: frases con interés bancario, consejos de aguja desimantada, tutoriales de autobombo, lunares hechos con rotulador, truenos de pescatero y relámpagos de escama de sardina. Y si esto no le parece suficiente acceda al contenido premium por la humilde cantidad de diez agujeros de botón,Sigue leyendo “Breve apunte para un salvavidas digital”

Fundación Ramiro Lea busca celadores

Una semana y tres horas de trabajo en la Fundación. Hoy ha vuelto a sobresaltarme un residente. Son tan silenciosos y arrastran los pies con tanto sigilo. Pueden estar 10 minutos detrás mía, a una moneda de distancia, sin hacerse notar. O permanecen tumbados sobre la alfombra del salón toda la noche y te agarranSigue leyendo “Fundación Ramiro Lea busca celadores”

Protocolo de prevención de riesgos artísticos

El vigilante del museo me advierte autoritario que la pieza no se puede tocar y yo, sorprendido en la ilegalidad de mi movimiento, redibujo la trayectoria de la mano para secarme el sudor de la frente con la manga. La pieza en cuestión, un gran vaso repleto de agua salpicado en su exterior con unaSigue leyendo “Protocolo de prevención de riesgos artísticos”

Una amistad duradera

Aquí está, a mi lado en el coche, y después de 12 años sigue empeñado en que jamás aprendí a conducir. Le digo que si no te fijas bien la línea discontinua tiende a parecer continua cuando estás en movimiento, y él en sus trece de que he sobrepasado la sagrada inviolabilidad del brochazo largo…peroSigue leyendo “Una amistad duradera”

Tormenta, atormentada y temporal

Detrás de la ventana la robinia y el taray cruzan sus ramas desvestidas como dos enamorados abrazados en el fragor de la tormenta invernal, ella agitada, él cabizbajo, y ambos cómplices en la desesperanza de la pérdida inevitable. A sus pies, centenares de hormigas frenéticas cargan su futuro, en forma de pequeñas larvas blancas, desdeSigue leyendo “Tormenta, atormentada y temporal”

La sonrisa de Rómulo Peer

Hay personas de ojos grandes y bellos que sonríen con la mirada mientras desarman y conquistan. Otras lo hacen con una boca amplia y sincera, o con una nariz expresiva. Algunos sólo saben hacerlo con unas mejillas de forja, esféricas e incandescentes. Pero nadie como Rómulo Peer sonríe con las caderas. Unas caderas rectas ySigue leyendo “La sonrisa de Rómulo Peer”

Una verdad punzante

No sé cómo se me ocurrió participar en ese juego de la verdad pensando que no tenía secretos incómodos o que en el momento oportuno podría maquillar mi respuesta. Si me hubiese interrogado por el hombre de mis sueños, una adorable sonrisa habría contestado “tú, amor”. Pero no fue así. El cuchillo del solomillo meSigue leyendo “Una verdad punzante”

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